Esta lista es parte del compromiso que asumimos con cada cliente. Publicarla nos cierra puertas — y nos abre las que importan.
La tecnología sin criterio no resuelve, encarece. Vender una licencia por la que un cliente paga y nunca llega a usar es un mal negocio para todos — incluido nosotros, a medio plazo.
Si no entendemos el problema, no proponemos una solución. La consultoría empieza por escuchar. Cuando alguien nos pide un presupuesto sin contexto, lo primero que entregamos es una conversación.
Recomendamos tecnología que resuelve, sin fachada. Si una IA no aporta a tu negocio concreto, no la recomendamos — aunque esté en cada portada.
Si una decisión tiene coste, se dice antes, no después. Las malas noticias se comparten temprano — el final de proyecto es el peor momento para descubrirlas.
Preferimos decir que no. Bajar precio bajando seniority es el truco más viejo del sector — y el que peor envejece.
Derivamos al cliente a otro partner si es mejor para él. No todos los proyectos son para nosotros. Decirlo a tiempo ahorra meses de frustración.
En el sector tecnológico es habitual vender todo a todo el mundo. Nosotros no podemos hacerlo bien — y, sinceramente, no queremos.
Decir explícitamente lo que no hacemos:
· Filtra a clientes con los que no encajamos antes de perder tiempo de los dos lados.
· Da contexto a las decisiones que tomamos durante un proyecto.
· Convierte el "decir no" en una herramienta normal de trabajo.
"Decir no a tiempo es el primer favor que un partner puede hacer a un cliente."
Si lo que lees encaja con cómo querrías que tu partner tecnológico trabajara contigo, hablemos. Si no encaja, tampoco pasa nada — para eso lo publicamos.
Si lo que lees describe cómo te gustaría trabajar con un partner tecnológico, escríbenos. Te respondemos en menos de 48 h laborables.